viernes, 27 de febrero de 2009

El día que casi hago podio

Había pasado mucho tiempo de haber hecho el cruce de los Andes juntos. Distintas lesiones, compromisos, y decisiones personales impidieron que volvamos a correr juntos. Ni siquiera entre semana. Cada uno a su manera siguió entrenando, porque esta actividad una vez que se la conoce es difícil de abandonar, pero no volvimos a anotarnos en ninguna carrera juntos.

Sin embargo, luego de varias idas y vueltas logramos coincidir en tiempo y espacio, y nos inscribimos en la Berocca Urban Race.

En mi caso particular, el volumen de entrenamiento había bajado bastante. Haciá dos meses, por cuestiones laborales, estaba viviendo en San Pablo, y solo podía correr en la cinta del Hotel. Fue ahí donde supe que la fucking cinta puede convertir este deporte en un bodrio total. De todas maneras, quería correr la carrera.

Nos levantamos bien temprano el sábado y corrimos a la primer bicicletería que entramos. Teníamos que comprar el casco reglamentario y llevar la Bici al Ciruito KDT. De ahí, nos fuimos hasta Figueroa Alcorta y Monroe, donde dejamos la camioneta y nos fuimos a comer unas pastas rapidas para poder llegar a la reunión técnica.

Ahí nos explicaron todo. Parecía divertida. Eran demasiadas instrucciones faciles de seguir. Solo había que ser organizados. Después obviamente había que hacer un gran esfuerzo físico. No se a quien se le ocurrió poner la categoría Amateur!!!! Durísima.

En primer lugar se salió con una temperatura inhumana. No se a quien se le ocurre salir a esa hora en esa época del año. De todas formas, empezó livianita. Del Obelisco hasta plaza San Martín a un trote moderado. Ahí agarramos el kit con las instrucciones. Ya a esta altura casi no me acuerdo cuales eras las pistas a seguir para llegar a los distintos destinos. Salvo contadas excepciones eran bastante sencillas. De todas maneras, había un error conceptual en una de las preguntas que obligaba a tomar una decisión en base a criterios del equipo o apelando al sentido común. Por suerte elegimos la embajada correcta, así que ya quedaba un destino menos.

Así fuimos siguiendo pista a pista y pasando por los puestos de control haciendo firmar la planilla, Embajada de Francia, Centro Cultural Recoleta, Facultad de Derecho, Arenales y Coronel Día, algún hospital por la zona de Palermo, y estación agüero de Subte.

De ahí debíamos entrar al subte, tomarlo hasta estación Palermo e ir hasta la rural. Presentar el boleto de Subte en el puesto de control de la rural y correr lo antes posible hasta el centro comercial citado en la siguiente pista, Paseo Alcorta. Para quien jugó al Carmen de San Diego en su infancia, les puedo confesar que esta carrera traía cierta melancolía. Era muy divertida.

Una vez que llegamos al Paseo Alcorta, previa nota del programa Sal de Aventura, nos fuimos para el circuito KDT. Sabíamos que veníamos corriendo a buen ritmo. Además habíamos tenido la suerte de llegar junto con el subte. Todo esto nos permitió sacar bastante ventaja con mucho de los competidores.

Una vez en el KDT nos esperaban unos cuantos kilómetros, 15 si mal no recuerdo. Fuimos a un muy buen ritmo. Veíamos poca gente corriendo cerca. Realmente no sabíamos si ya se habían pasado muchos o si venían más atrás.

Terminamos la etapa de bici y corrimos hasta el Golf. Ahí, habia que tirar tres tiros en el Putting Green. Debido a que Gerchy me tenía de hijo, decidimos que tire el. El muy HDP parece que se olvidó como se jugaba y solo me ganaba a mi!!! No embocó una. Así que no pudimos ganar minutos de yapa. Jeje.

Una vez terminada la etapa donde se podían ganar minutos de yapa, seguimos con las instrucciones que nos dieron. Marcamos los destinos que faltaban y emprendimos viaje. Acá empezaron nuestros problemas.

Vimos las dos instrucciones que seguían. Teníamos que ir a Retiro y a una Arenera. Pueden creer que soy el único pelotudo que no sabía donde carajo quedaba la arenera!! Encima pase pisando arena y hasta hice un chiste al respecto, y nada ni por enterado. Continué corriendo y hasta desoí a mi compañero que me decía, “Ahí no será la arenera!!!”. “No, Gerchy! debe ser para los que corren en la categoría Pro!”. Así hice que pasemos por la puerta misma de la arenera sin firmar nuestra planilla lo que nos costo minutos de penalidad. Y bue… la cabeza ya no funcionaba tan claramente con el agotamiento de la carrera y la temperatura que hacía.

Así llegamos a Retiro, firmamos en el PC y nos fuimos para el Yacht Club de Puerto Madero. Debido a nuestro poco conocimiento sobre los clubes de Yacht nos metimos en el equivocado. El amable guardia, prácticamente nos echó y con tal de que nos vayamos rápido nos indicó donde era el club correcto. Corrimos hasta ahí y nos gritan vamos que vienen segundos. Dejamos rápidamente la mochila y nos lanzamos en los kayaks al Río. La ansiedad le jugó una mala pasada a Gerchy, que debido al ritmo con el que veniamos, (él mucho mejor que yo, que lo venía retrazando por mi poco volumen de entrenamiento) se le dio vuelta el bote y nos ganamos la segunda penalidad.

Dejamos rápidamente Puerto Madero, miramos el mapa y la hoja de pistas. Nos quedaban los dos últimos PC. Teníamos que encontrar un Colectivo que nos deje en Libertador y Monroe. Ni bien nos subimos al colectivo se larga un diluvio terrible. Todas las calles indundadas, colectivos desviados, vidrios empañados, etc

Con este panorama llegamos a los últimos PC. El primero había sido abandonado por la chica del control debido al temporal. No sabíamos que hacer, hasta que la vimos acobachada en un kiosco haciendo señas. Junto con otros dos corredores que habían sufrido la misma desdicha con el bote, nos acercamos, firmamos la planilla y salimos todos corriendo hasta el club de corredores (el último PC). Firmamos el último puesto de control y ….. a correr hasta la meta.

Sabíamos que al menos por comentarios de los del últmo PC que estábamos entre los primeros. Corremos entre las calles inundada de Belgrano hasta llegar finalmente a la meta.

Cuando llegamos no nos esperaba nadie. No se sabía ni si se estaba corriendo o se habia suspendido por la lluvia. De hecho, nos hicieron pasar de nuevo para filmar la llegada por ser los primeros en llegar llegada. De todas maneras, faltaban descontar las penalidades. No podíamos creerlo!! Habíamos llegado primero!!!

Igual fueron falsas alegrías, luego de las penalizaciones terminamos en una posición mucho mas atrás. Ni recuerdo el número!!! Así que podriamos bautizar esta carrera como el día que casi hacemos podio!!! No está mal no???

martes, 23 de septiembre de 2008

Media Maratón Buenos Aires 2008

Contrariamente con lo sucedido el año pasado donde el clima nos acompaño en los 21 km del recorrido, fallando solo la hidratación provista por la organización de turno, este año las nubes y el viento eran la invitación ideal para quedarse en casa tapado hasta la nariz. Mucho más tentador parecía ser la semifinal de la Copa Davis. Si señor! quien quisiera deporte, debería poner T y C Sport. Sin frio, calentito y con un café cortadito.

Claro que para los que nos gusta este deporte, la cama, el control remoto y ver deportes por la televisión puede ser nuestro peor domingo. Así que sin mas que la remerita, el chip, la pechera y un rompe viento, salimos junto a mis viejos (fieles seguidores) y mi novia a correr la edición 2008, de la Media Maratón Adidas.



Ella iba en busca de seguir adquiriendo experiencias que la fogueen para cruzar en el 2010 Los Andes (corriendo los 10k), yo bajar mi marca anterior (21k).

La temperatura hizo caso omiso a los rezos de los corredores siguiendo el comportamiento propuesto por la Ley de Murphy. O sea, nublado durante toda la carrera, despejándose en tiempo record ni bien se terminara la misma.

De todas maneras, eso no fue suficiente para expantarnos a todos. A tal punto que la salida fue un verdadero caos. Llovia corredores por todos lados. Tarde en pasar por la línea de partida aproximadamente dos minutos y medio.

Si no fuese por el obelisco, la casa rosada, la plaza de mayo, la catedral, el cabildo, avenida de mayo y algún que otro farol colonial, hubiese asegurado que la carrera se estaba llevando a cabo en alguna ciudad de brasil. Se escuchaba gente hablando portugués por doquier.

Tardé un kilómetro en encontrar mi ritmo. Ya el espacio luego del primer kilómetro, permitía correr libremente. Me había propuesto correr a 5 min el kilómetro. Así que si bien el cuerpo me permitía un poco más, cada vez que estaba llegando al kilómetro siguiente desaceleraba para llegar en el tiempo propuesto y administrar bien las energías.

Así fui llevando la carrera hasta el kilómetro 16 donde viendo que estaba totalmente integro, me anime a darle más. Aumenté mi ritmo bajando segundos kilómetro a kilómetro, consiguiendo mejorar mi marca anterior. Como siempre casi en la meta me esperaban mis viejos y mi novia (que ya había terminado sus 10k) que me dieron mi camiseta de Atlanta para atravesar la meta.



Tardé 1 h 42 min 12 seg en hacer el recorrido completo. Buscaremos el año próximo bajar la hora cuaranta.


lunes, 1 de septiembre de 2008

The Human Race

¿Y si?. Finalmente pudimos sacarnos una foto juntos en una maratón disfrazados de corredores. Primero una angina me había dejado sin correr la Kleenex 7k, dejándo sola a Luisa corriéndo por Palermo su primera prueba de calle. Apenas si pude acompañarla desde afuera, emponchado hasta al cuello.



Luego ya con su primer prueba superada, nos inscribimos en la Reebok 10k. Si bien pudimos correrla juntos, esta vez la teconología y las pilas provenientes del país olímplico, nos dejaban nuevamente sin la posibilidad de eternizar aquel momento. Otra vez, logró cumplir el objetivo pero no podíamos juntar las pruebas suficientes como para atestiguar frente al juez.

Con este cúmulo de fracasos llegabamos a la facultad de Derecho, el pasado domingo 31 de Agosto. Esta vez no podíamos fallar, dos cámaras, cuatro pilas, dos familiares y dos remeras coloradas (bien coloradas) nos deberían permitir lograr nuestro cometido.

Si, si, a esta altura ya estabamos hablando de un complot universal que nos había hecho olvidar de nuestro objetivo principal, terminar la carrera en el tiempo que estipulamos. Todo pasaba por el maldito click, que aunque sea paraditos, nos eternize juntos en una foto.

y así fue, luego de que cada uno corra su fucking carrera a su tiempo, los astros se alinearon de manera tal que obtuvimos nuestra maldita foto.



Como datos menores quedan los registros de mi 44 30 minutos (lindo tiempo para haber sufrido 1.5 k de embotellamientos similares a los que uno puede enfrentar a las 18 hs en General Paz de lunes a viernes) y la 1 hs 2 minutos de luisa (diez minutos menos que los demorados en la Reebok en tan solo su segunda prueba de calle).

Si conseguimos vacantes correremos la Adidas del 21 de Septiembre. En mi caso intentaré mejorar mi marca en la media maratón y en el caso de Luisa el objetivo es acercarse a la hora en los 10 k.

lunes, 5 de mayo de 2008

Misión Cumplida

Lunes 05 de Mayo de 2008

Reporte Misión Accenture

Y si... Como anticipé previamente, este finde era mi regreso. Y no podía volver de manera normal. El mundo conspiraba contra mi. Por motivos, que todavía no lo logre decifrar esta Maratón se corría únicamente por invitación y yo no estava invitado. Tuve que recurrir a mis habilidades de espía para infiltrarme entre las filas de los "Accenture People".



Primero tuve que conseguir incribirme con otra identidad en la maratón. Luego ingresar en el cuartel general de Accenture y extaer la remera y el número (requisitos básicos para correr la carrera). Finalmente pasar desapercibido en la carrera. ¿El objetivo? Poder partipar de la maratón (volviendo de mi lesión) pagando la suma correspondiente que luego sería donado con fines benéficos.

Afortunadamente, me ayudaron las habilidades para pasar desaperdibido, desarrollada en varias fiestas de disfraces, actos de la escuela primaria (donde en varias ocasiones fui el Piguino "Penacho Amarillo") y en la salida de varios estadios visitantes del ascenso.

En la foto solo algunos especialistas podrán notar el fabuloso camuflaje utilizado. Una maratón organizada casi a la perfección sino fuese por los cruces entre los corredores de los 5k y los de 10 k. Además de eso, logre mi regreso a las carreras de calle y por debajo del objetivo propuesto (45 Min) cruzando la meta en 43 min 40 seg.(1 min 10 seg por encima de mi mejor marca).

jueves, 17 de abril de 2008

Mientras Tanto....


Y si... Continúo esperando la recuperación. Ya hace casi 15 días que no corro y la verdad me esta matando!! Por suerte, puedo andar en bici, pero para ser sincero es más que insuficiente.

Necesito hacer mis pasadas, mis trabajos de piernas, mis fondos, pero el tobillo sigue molestando. En principio, esperemos poder volver a los entrenamientos livianos el martes. El 4 de mayo me espera la Accenture y si todo sale bien, estaré corriendo ahí. Eso si bajo un nombre encubierto cuan espía ruso o alemán. Así que si alguno me reconoce del blog y me ve corriendo, hágase el pelotudo/a. Nada de gritar Cokino, ni mucho menos (afortunadamente, decidí ser disimulado y no corro ni con el nombre de Antonio Silio, ni mucho menos el de Oscar Cortinez).

El asunto es que esta fucking Maratón se corre siempre por invitación y honestamente nadie me invitó. Así, recurriendo a algunas relaciones, correré bajo el nombre de alguien que paradójicamente fue invitado sin siquiera haber trotado al menos una vez. Para colmo esta otra persona apenas ha corrido el test de cooper en el colegio secundario (el cual las malas lenguas dicen que ni siquiera lo aprobó y sobornó al profesor de gimnasia con fotos de su ex, en paños menores) y lleva mas una vida licenciosa que deportiva. Su acto mas cercano al deporte, según trascendió una noche de excesos de Fernets y demás, fue ir a Locos x el Fúbol y sentarse de espaldas a la pantalla grande (no vaya a ser cosa que se le cruce una imagen de algún partido y ya se canse)comiendo un lomito con vino tinto de la casa.

En fin, de todas maneras, este gran individuo sacrificó su posibilidad de participar en la maratón (la cual tengo entendido no le interesaba ni un poco) permitiendome correr en la misma. Esperemos poder volver a entrenar y llegar a correr los 10 k por debajo de los 45 minutos que para volver de una lesión no es poco.

domingo, 30 de marzo de 2008

La Carrera de Miguel

LA CARRERA DE MIGUEL



Sin dudas una carrera especial. Una forma de recordar no solo a Miguel Sánchez, el único atleta federado desaparecido durante la dictadura, sino también a 29999 personas más que simplemente por pensar diferente (o tal vez por ser amigo de alguien que pensaba diferente), los hicieron desaparecer.

Es importante recordar y repudiar todo lo sucedido durante los años de la dictadura. Sin importar si las ideas políticas de uno coinciden o no (Es mi caso) con las que defendían algunos de los desaparecidos, NUNCA MAS puede ocurrir lo que sucedió.

Esas ganas de expresar ese repudio nos junto a muchas personas este domingo en Palermo. El Clima inmejorable. Asi fuimos llegando de a poquito todos a la calle Dorrego. Un dato no menor es que la carrera fue organizada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y fue totalmente gratuita, e incluía el derecho de participar, la hidratación y la remera simbólica de la carrera.



Una carrera que mas que para salir a correrla fue para ir a disfrutarla. Ya correré próximamente una 10 k para bajar tiempos. Hoy fui simplemente a decir junto a amigos,

NUNCA MAS



Datos de Miguel

Tucumano, nacido en 1952. Secuestrado en su casa de Berazategui a los 25 años. Participó en varias ediciones de la “Sâo Silvestre”, en Sâo Paulo. Fue jugador de fútbol de las inferiores de Gimasia y Esgrima (LP). Luego abandonó para trabajar. Finalmente descubrió el atletismo y se federó en el club Independiente. Militó en la Juventud Peronista.

En su homenaje se corre desde el año 2000 en Italia “la corsa de miguel” y desde el 2001 en Argentina “la Carrera de Miguel”.

martes, 12 de febrero de 2008

Cruce de los Andes 2008

Un año y tres meses pasaron desde aquel día que soñé por primera vez cruzar los andes. El desafío no era sólo una carrera. Conseguir una vacante ya era una tarea difícil. Constantemente había que estar pendiente de la fecha de apertura para las inscripciones porque era sabido que en el mismo día se agotarían. Y así fue. Bastaron tan sólo unas pocas horas para que todas las vacantes se agotaran. Y yo no iba a ser uno de los que lamente no estar en esta séptima edición. Por lo tanto, el día de la inscripción, celular de por medio con otros interesados que estaban en idéntica situación, y pendiente de la aparición de link en la página del Club de Corredores, pase la mañana entera. Fue a eso de las 10 AM que pude ingresar al link. Apurado, intentando no equivocarme en ningún dato, complete el formulario. Me anote, junto a un conocido de un amigo, con quien apenas había cruzado un saludo en el parque Sarmiento, cruce los dedos y envié el formulario. Ante la no respuesta del club de corredores, confirme la inscripción vía telefónica y deposité la primer cuota del abultado costo de inscripción. Todavía faltaba casi un año, por lo tanto muchas cosas podían acontecer, y asi fue que sucedió. Primero una lesión en la Fase latea, me dejó sin entrenar. El lento proceso de recuperación me carcomía la cabeza. No, dejaba nunca de doler y seguían pasando los meses. Una vez ya recuperado, entrenando y corriendo en diferentes carreras, llegaba el momento del pago de la segunda cuota. Yo había perdido todo contacto con Claudio. (sabía por medio de mi amigo que había tenido varios inconvenientes personales y que posiblemente no pudiese ir a Bariloche). Esto no hacía mas que complicar las cosas y atentar contra mi sueño. Volviendo del parque avellaneda, con mi amigo y compañero de aventuras, Gerchy, le comento mi problema. El estaba entrenando hacia poco menos de tres meses conmigo, se había enganchado en todo lo que era Running, y siguiendo los instintos asesinos y adictivos de esta actividad, había corrido su primer media maratón, semana después de haber corrido sus primeros 10 k. Antes de bajarme de su camioneta le digo: “Che. ¿Y si Claudio no viene, te prendes para cruzar los andes?¿Como mucho no llegaremos y tendremos que abandonar? ¡Le brillaban los ojos! Me dijo: “¡Me encantaría! Hace una cosa confirma con este muchacho y avisame.” Y luego de hablar con Claudio, quien confirmaba su imposibilidad de ir al Cruce, y su gran amabilidad para permitirle a mi amigo pagarle la plata de la primera cuota cuando regrese de Bariloche, ya estábamos en camino Nos rompimos el alma entrenando dentro de nuestras posibilidades de horarios. Una contractura en el gemelo de Gerchy y mi talón de Aquiles amenazaban ponernos más palos en el camino. Lejos de agachar la cabeza, continuamos entrenando y agregamos kinesiología. Juntamos plata de donde no teníamos, postergamos salidas y demás para juntar la plata necesaria para comprar la indumentaria necesaria para poder estar presente en la carrera. Consultamos a gente con experiencia en este tipo de carrera, páginas de Internet, Foros, etc para poder aumentar las probabilidades de alcanzar nuestro objetivo. Y así partimos rumbo Bariloche, vía LAN en el vuelo de las 10 50 Hs del miércoles 6 de Febrero de 2008. Aeropuerto Ya en el aeropuerto se veían las mochilas salomón, las zapatillas de aventura o running, los bastones de trakking, rompe vientos, etc. Todos nos mirábamos disimuladamente, con un dejo de complicidad. Todos nerviosos, con ansiedades y ganas de estar ya en la montaña corriendo. Fue en Bariloche donde me conocí personalmente a muchos de los foristas del kilómetro.com que habían colaborado con sus incansables y desinteresados consejos. Estebita, Ana, El gaucho, Germán. Todos yendo a buscar sus pecheras, números, llevando los containers y esperando junto a sus compañeros el día de la largada. 5, 4, 3, 2, 1… Y a correr!!!! Si más de una año había esperado ese momento. El paisaje increíble. ¡No había pasado el primer minuto de carrera y ya estábamos con los pies mojados! Nos mirábamos con Gerchy casi sin poder creer que después de tanto esperarlo ahí estábamos. Las primeras dos cuestas durísimas. No se si era el frío o los nervios de la mañana pero no podía levantar las piernas. No sabíamos si correr o sacar fotos. Un paisaje mejor que otro. Tranquilo y a nuestro ritmo seguimos los 30 km del recorrido. Fueron subidas, bajadas, arroyos, suelos muy irregulares repletos de raíces, etc. Pero casi sin darnos cuenta ya habíamos llegado, teníamos los dos Gatorades en las manos y nos encontrábamos a orillas del lago Mascardi. Si bien, uno podría creer que había terminado la primera etapa de la travesía, todavía nos quedaba agarrar nuestro container, alzarlo unos 300 metros y armar la fucking carpa. Eso puedo asegurar que era totalmente desgastante. Mas, luego de haber corrido 30 km. De algún modo, no me pregunten como, logramos armar la carpa y nos fuimos a deshinchar las piernas al lago. Elongamos junto a viejos compañeros del Nike Running Team, con quienes compartimos largas charlas, comimos y nos fuimos a dormir preocupados. Una molestia en el gemelo de Gerchy se había puesto cada vez peor. Ninguno quería ni hablar del tema. Hacíamos de cuenta que no pasaba nada. Pero nuestra cara reflejaba la preocupación. Solo nos alegraba la sorpresa de saber que habíamos entrado en la posición 160 en la primer etapa. 6 AM, el chillido del reloj nos levantaba. ¡A desarmar Campamento! Si, no quedaba otra. Se venía la siguiente etapa. Gerchy, ni hablaba de su contractura. Y si el no hablaba yo no le iba a preguntar. Así, empezamos esta etapa. Callados, preocupados, y a un trote firme y despacio. Era la etapa más rápida. 18 kms nos separaban de la llegada. Luego de una leve bajada en donde le metimos ritmo, Gerchy habló: “Coco, me esta matando la contractura”. Sabíamos que abandonar era la última alternativa. Ni queríamos pensar en esa posiblidad. Fue en ese momento que terminé de sentir orgullo por mi compañero. Le puso el pecho a la situación. Casi sin poder caminar con pequeñas caminatas para aflojar entre corrida y corrida, siguió dejando todo. Yo no lo podía creer. Veía su cara de sufrimiento y los huevos que le ponía y se me inflaba el pecho. ¿La posición? Si caimos a 190 ¿Pero a quien le importa al ver el esfuerzo de tu compañero? Además, a mi tampoco me sobraba mucho. El talón comenzaba a incomodar, las ampollas a aparecer. Preocupación sobraba, pero ni pensábamos abandonar en la última etapa. Y así fue. Después de pasar una noche dura, con mucho pero mucho frío a los pies del tronador, nos levantámos a afrontar la última etapa. En la cabeza de los dos sonaba una frase que había comentado Hugo, y sin querer se había convertido en la frase de cabecera. “El último día tenes que levantarte a buscar la medalla”. El frío no cedía y teníamos que largar. Los primeros tres kilómetros fueron una lucha constante con mi nariz, que no me dejaba entrar el aire a los pulmones y estaba dura del frío. Gerchy a todo esto seguía peleando mano a mano con su pierna. Ya con el sol subiendo y el calor apagando el frio, comenzamos una cuesta de una hora que hicimos a un muy buen ritmo y a puro bastoneo. Llegamos a la cima y en teoría, solo en teoría, venía una parte sencilla. El descenso. Digo en teoría porque ya las piernas estaban agotadas. Mis ampollas comenzaron a incomodarme demasiado y el agotamiento también. Gerchy que no paraba de luchar con su contractura, recibía una nueva mala noticia. Su rodilla izquierda sobrecargada por intentar alivianar el dolor al apoyar su gemelo, comenzaba a pasarle factura. Y ahí crecimos como equipo. Tuvimos que decidir, o nos jugábamos a mejorar posiciones (lo cual no era nuestro objetivo) y correr el riesgo de no llegar por alguna lesión mayor, o intentábamos llegar (lo cual era nuestro objetivo principal). Obviamente, en una sabia decisión nos inclinamos por lo segundo. En el día mundial del bastoneo, bastoneamos a más no poder hasta bajar al bosque. Ahí emprendimos una marcha lenta de aproximadamente dos horas. Ahí nos cruzamos con un miembro de la organización que nos hizo saber que solo nos faltaban 13 de los 33 Km del último día. Yo estaba totalmente agotado y calculo que Gerchy también. Pero al escuchar que tan solo faltaban 13 km pusimos todo. Aumentamos la marcha, salimos del bosque y comenzamos a escuchar las voces de los corredores que ya habían terminado la competencia. Todos te alentaban. Sabíamos que faltaban solo 3.5 km. Fueron durísimos. Todo en subida. Era emocionante ver a Gerchy trotando con su rodilla izquierda y su gemelo derecho vendados, diciendome “Dale Coco que lo tenemos ya”. Subiamos, subiamos y subiamos. Al costado bajaban los competidores que habían terminado. Alcance a ver a Ana (miembro del foro) bajando con su rodilla lesionada, pero con su medalla en el cuello. Uno de los competidores nos dijo: “Metanle pata que falta un km y medio”. Aumentamos el ritmo. La subida era interminable y llena de curva. De repente a lo lejos apareció el Arco Blanco de llegada. Y finalmente luego de tanta espera, sacrificio, entrenamiento y esfuerzo….el objetivo cumplido. Nadie mas que quien lo haya hecho puede entender ese momento. Esa felicidad inmensa. Esa sensación espectacular que se siente en el pecho cuando se logra lo que una vez fue un sueño. Durante mucho tiempo esperamos e imaginamos ese momento. Una experiencia inolvidable. Donde conocimos muchos personajes y donde vivimos un sin fin de anécdotas. Y como nos prometimos cuando nos levantamos esa mañana, fuimos a buscar la medalla y la conseguimos.